La Casa del Parque de Fermoselle, en la provincia de Zamora, es un espacio destinado a dar a
conocer de cerca toda la riqueza del parque natural de Arribes del Duero. Pero además también es un ejemplo de la combinación de esfuerzos transfronterizos para mejorar los recursos patrimoniales y, con ello, los económicos y sociales de las regiones donde intervienen proyectos como Flumen Durius.
En su caso, este espacio expositivo e interactivo ocupa lo que antaño fue el Convento de San Francisco, que fue fundado en el siglo XVIII tomando como propia la antigua iglesia románica de San Juan, más conocida en la localidad como de la Virgen de la Bandera, patrona de la villa que aún es venerada en este templo. Años después el conjunto quedaría a su vez abandonado hasta que, en 1989, la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y Léon abordó la consolidación de las ruinas, iniciando un proceso de rehabilitación del edificio.
El proceso culminó con la inauguración en 2005 de la Casa del Parque por parte de la Consejería de Fomento, albergando en la actualidad una dotación expositiva que no solo transmite al visitante las características y recursos de una de las regiones más fascinantes de la Península Ibérica, sino que ha recuperado las ruinas del Convento de San Francisco con una restauración arquitectónica de gran valor.
En este proceso ha participado también el interés internacional a través del proyecto Románico Atlántico, en el que participan la Junta de Castilla y León, la Fundación Iberdrola, el Gobierno de Portugal, la Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, el Obispado de Zamora y las diócesis de Salamanca, Astorga y Ciudad Rodrigo.

Conservación y monitorización
Esta intervención incluyó la restauración de dos retablos barrocos del templo dedicados a San Pedro de
Alcántara y a la Virgen de la Anunciación, y la renovación y modernización de la instalación eléctrica, colocando nuevos puntos de luz de tecnología led que permiten mayor potencia lumínica y menor consumo. Por fin, el proyecto se completa con la monitorización del santuario.
¿En qué consiste esta monitorización? Los técnicos de la Fundación Santa María la Real instalaron el Sistema de Conservación Preventiva MHS y colocaron sensores inalámbricos en lugares estratégicos que permiten medir, registrar y controlar las condiciones ambientales del edificio (temperatura y humedad) para garantizar su óptima conservación y la de los bienes que alberga. Teniendo en cuenta la restauración de los dos retablos, se instalaron diversos sensores para controlar que no reciban una iluminación excesiva que pueda dañarlos de nuevo.
En este apartado el Plan ha contado con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, a través del programa de ayudas a la innovación tecnológica en el medio rural.
La Casa del Parque
Volviendo al convento anexo a la iglesia, del mismo se conservan un conjunto de estancias en forma de
U, construidas en buena sillería complementada con elementos de ladrillo, dispuestas en torno a un amplio espacio abierto a mediodía en las que se identifican la cocina, la bodega y los almacenes, un pequeño claustro de planta cuadrada y la zona de dormitorios. Como ya se señaló, este conjunto tuvo una corta vida monástica, compartiendo usos con el Hospital de Nuestra Señora del Rosario, fundado por el indiano D. Alonso del Villar en 1835.
A partir de 2005 comienza a funcionar la Casa del Parque, cuyo espacio expositivo ocupa las naves laterales y los espacios adyacentes a las estancias monacales, de modo que se ha dotado con diferentes elementos para crear los ámbitos de que consta la exposición. Estos son:
La Recepción, ubicada en la entrada del convento, es el espacio donde los monitores de la Casa atienden a las personas que acceden a ella. En este primer punto se puede encontrar información general sobre el Parque Natural.
La Sala de Audiovisuales, donde se muestra un vídeo que recorre los recursos naturales y las formas de vida de las gentes de Arribes del Duero.
El espacio Conoce el Parque, un recinto donde se exhiben diversos materiales y una maqueta del
parque, acercando al visitante al territorio, a su historia geológica y a los principales hábitats del espacio natural, desde los arribes y berrocales hasta la penillanura o las dehesas.
En el ámbito temático Roca y Agua se muestra cómo los Arribes del Duero reúne una interesante fauna y flora y algunas de estas especies se refugian en lugares inaccesibles, como la cigüeña negra o el águila perdicera, las más amenazadas. Todos los hábitas que caracterizan el Parque albergan una gran diversidad, aportando gran valor a este espacio protegido.
En vivo y en directo. Mediante cámaras instaladas por el parque, este espacio permite al visitante acercarse sin esfuerzo al espectacular tajo del río Duero y a las laderas doblegadas para el cultivo de frutales y viñedos, observar desde la Casa los colores del paso de las estaciones o captar el vuelo de las aves que campean por el arribe.
En El Rincón de la Memoria se muestran costumbres, fiestas y tradiciones locales, así como, claro está, el duro trabajo cotidiano y los oficios que con tiempo y constancia modelaron estas tierras. Se trata de un sentido homenaje a las gentes de Arribes, verdaderos protagonistas de esta Parque Natural.
Por último encontramos, bajo el nombre de El Parque… nos visita, un espacio dedicado a exposiciones itinerantes que muestran los principales valores naturales y culturales de los distintos espacios incluidos en la Red de Espacios Naturales de Castilla y León.
La Casa del Parque está dotada además con una sala para Taller Ambiental en la planta superior y
sala de reuniones y despachos que definen el Área administrativa situada en la antigua bodega del edificio, y completa su actividad con la Casa del Parque situada en la localidad salmantina de Sobradillo. Su gestión depende de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León con la participación de la Dirección del Parque Natural y cuenta con entre tres y cuatro personas para atender las necesidades de atención a los visitantes, que anualmente rondan los 25.000 entre visitantes ocasionales y grupos escolares procedentes Programa VEEN (Visitas de Escolares a Espacios Naturales) promovido por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.




